El Decisionismo, doctrina centrada en el hombre.

Actualmente muchas congregaciones evangélicas han adoptado un modelo de evangelismo decisionista inspirado en el modelo promulgado por Billy Graham y otros hombres que aparentemente han sido grandes evangelistas.

El decisionismo implica que el hombre puede decidir libremente si quiere venir a Cristo o no, de acuerdo a su capacidad intelectual de comprender el pecado o incluso motivado por la manipulación de un predicador, este tema es muy amplio y no es mi objetivo profundizar, pero por medio de esta técnica discursiva se intenta disuadir a los hombres que deben decidir venir a Cristo bajo los siguientes criterios:

  1. A) “Tu alma es preciosa y vale más que todos los tesoros de la tierra.” Las escrituras señalan que la condición del hombre a los ojos de Dios es de depravación total (corazón inclinado al mal Génesis 6:5), es decir, no hay nada valioso en el hombre por el cual Dios muestre interés en hacerlo salvo. Incluso la Palabra de Dios dice que Nuestra Justicia es como un trapo de inmundicia (Isaías 64:6), es decir, totalmente desagradable en comparación a la santidad de Dios (Levítico 11:44).
  2. b) Dios tiene un plan maravilloso para tu vida. Esto desvía la atención del evangelio y desplaza la Cruz de Cristo, por el anhelo del hombre de descubrir las maravillas de ese plan que de acuerdo al corazón depravado del hombre, pensará que el plan consiste en satisfacer sus necesidades egoísta, es decir, una vida centrada en el materialismo, bienes y riquezas temporales. Sin duda si vienes a Cristo, Dios tendrá un plan para tu vida, pero será un plan para su Gloria que a veces puede incluir la muerte (Mateo 16:24).
  3. c) “Si todos te desprecian, entonces debes venir a Cristo”. El Evangelio no es un club social que acoja a hombres y mujeres que se sienten solos o que no encajan en la sociedad, sin duda como Cristianos no debemos rechazar a nadie, pero el motivo principal para venir a Cristo no debe ser el deseo de aceptación e integración social, sino que debes venir a Cristo aunque seas despreciado, debes venir a Cristo aunque creas tenerlo todo sin Cristo no tienes nada (Marcos 10:21).
  4. d) Si estás enfermo, Dios te va a sanar, si tienes deudas o problemas familiares, Dios los solucionará. Muchas veces escuché frases como estas al acompañar a los hermanos a evangelizar (o como dicen los pentecostales, predicar a la calle). Entiendo que lo que intentaban demostrar era el poder de Dios para solucionar las cosas, pero más bien esto parece una oferta de alguna multitienda del mercado. Si vienes a Cristo él hará esto, aquello y lo otro; estas frases no hacen nada más que centrar el evangelio en las necesidades humanas, (un claro ejemplo de esto es la parábola de los diez leprosos Lucas 17:12-17), nueve de ellos no entendieron que la mayor necesidad de sus vidas era venir a Cristo no para ser sanos sino para ser salvos (Lucas 17:19).

Conocer el evangelio de manera correcta y con un fundamento en las escritura, nos ayuda a entender que debemos mostrar la culpabilidad del hombre, el hombre es culpable de pecado y no una víctima indefensa. Muchos hombres se comparan con los demás, es decir, se atribuyen la capacidad de juzgar quien es más pecador y quien es menos pecador. Esto lo utilizan como la mejor excusa para no venir a Cristo. En la Salvación Dios es Soberano, pero el hombre es responsable. Tal responsabilidad se demuestra toda vez que el hombre no quiere venir a Dios, principalmente porque su moralidad o  lo acusa y quiere huir de Dios, o se autocomplace y pretende negar la existencia de Dios.

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Romanos 3:10-18

L.G.B.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s